El agua hasta el techo.
Levanta la cabeza del fondo del mar
esa superficie lejana
el fondo negro, azul.
Levanta la cabeza y anda,
aunque las lagrimas saladas
se peguen con el viento invernal
en tu rostro de niño.
Levántate si puedes
agarrándote de la cornisa
con tu mano débil…
Pa` colmo una fuerza
te pisa los dedos.
Pero vos
podes ser el rey en esta farsa
unas cuantas veces
modificar y dirigir este film.
Y sacar tu hocico
para tomar una mínima porción de aire
en el pequeño espacio
que quedo libre de agua
en tu lecho inundado.
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